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lunes, 25 de noviembre de 2019

Desescolarizando la Vida (3a. Parte)

"La Tarea debe ser difícil porque solo lo difícil inspira a los nobles". Soren  Kierkegaard

Esta es la tercera parte de una serie de artículos que cuentan un poco de mi vida con mi familia desde que decidimos hacer homeschooling.  Muchas cosas han pasado desde nuestra primera y segunda entrada sobre el tema y hoy estamos de fiesta.



Mi hija Sofía cumple en diciembre 16 años y hoy obtuvo su certificado de Preparatoria. Recuerdo cuando estábamos totalmente indecisos de sacar a Sofía y a Rafa de la escuela, las críticas que llevó esta decisión fueron muy duras, todo lo que hemos enfrentado no ha sido sencillo pero ahora que veo en retrospectiva le digo a mis hijos que no solo somos valientes, sino que somos personas con convicciones mas firmes que muchos en medio de un mundo en donde la gran mayoría no sabe ni lo que quiere ni lo que necesita y que deben sentirse orgullosos por ello.

Como madres y padres siempre tendremos dudas y mas en la actualidad, pareciera que existe un manual para todo, para vivir, para ser feliz, para ser madre, para ser mujer, para ser niño, para ser libre, para ser objetivo, etc, etc, y más etc.  La vida no tiene un manual, hay caminos con métodos muy específicos que se adhieren a nuestra naturaleza, yo prefiero optar por ellos. Todos hablan de educar en pensamiento crítico pero la realidad es que las escuelas son del sistema y tienen como todo una línea que incluye una cosmovisión sobre la forma en que entienden lo que es el hombre y por su puesto su existencia, el problema es que cada día eso se aleja mucho más de la realidad y las consecuencias las vemos a diario, yo en mis 20 años de ser psicóloga lo he visto en mi consultorio y fue por todo aquello que he vivido y escuchado que decidí tomar esta radical decisión.

He intentado ser responsable y autosuficiente con mi vida, trabajo por mi cuenta, lo cual no ha sido sencillo y ahora educar a mis hijos ha sido todavía mas complicado, implicaba tener certezas pero sobre todo asumir la responsabilidad.

Ahora es hermoso acompañar a Sofía a tomar una decisión con respecto a lo que sigue ahora que tiene su certificado de prepa, puede entrar a la universidad si así lo desea o esperar y estudiar algo que le interese con respecto a la música pues toca el violín, lo interesante es que quiere estudiar dos carreras y su papá y yo le decimos que tiempo es lo que le sobra y que se ha probado a sí misma que tiene la capacidad, la competencia es con uno mismo y los retos además de los que nos plantea la vida incluyen los que nos ponemos nosotros.

Actualmente no solo tengo el proyecto de la biblioteca que me implica organizarlo y dirigirlo, sino también incluye todas las actividades, los talleres, las conferencias y por supuesto mis pacientes, a eso agreguemos que estoy cursando un diplomado de Antropología Filosófica y una Certificación, organizar mis tiempos y nuestros horarios es vital pero la flexibilidad y adaptabilidad son nuestras mejores aliadas, a eso agreguemos la autodisciplina y la organización, confieso que pensé que no lo lograríamos, pero lo hemos conseguido poco a poco.

Adaptar mis problemas de salud, mis convicciones y mis sueños no ha sido sencillo, generalmente no hago planes, la vida me presenta posibilidades y literalmente construyo con lo que tengo a la mano, creo firmemente que la realidad nos habla y nos exige y como buen ser humano que soy intentando seguir fielmente mi naturaleza busco crear siempre algo con lo que se me da.

Todavía tenemos muchos retos que vencer.  Rafa apenas tiene 11 años, el que Sofía entre a la universidad nos emociona pero nos inquieta, no lo esperábamos tan pronto y nuevamente la vida nos dice algo y como hemos hecho hasta ahora simplemente responderemos fielmente a su llamado.

Aquí les dejo el link de la Primera Parte y de la Segunda parte del artículo. y ya nos leeremos pronto para contarles como vamos con esta aventura de desescolarizar la vida.

 

viernes, 15 de febrero de 2019

DESESCOLARIZANDO LA VIDA (2a. parte)


“La tarea debe ser difícil, porque solo lo difícil inspira a los nobles” – Soren Kierkegaard

Sofía y Rafa en el garage de la biblioteca

Fue en Marzo del 2018 cuando escribí por primera vez sobre la Desescolarización de nuestras vidas, ya a casi un año de ese artículo muchas cosas han pasado y quisiera contárselas.

Primero que nada tengo que decir que la decisión de la mudanza fue de las mejores de mi vida, como en su momento dije ha sido tal vez la mas difícil pero hasta ahora no me arrepiento, el éxito de nuestra biblioteca es increíble, hay que recordar que es fruto de un esfuerzo de muchos años al que gracias a mis hijos no me atreví a renunciar, y hoy por hoy despega de una manera sorprendente.
Renunciar a mi empleo para dedicarme exclusivamente a mis proyectos y trabajar por mi cuenta ha sido algo que curiosamente mucha gente no entiende y tampoco aprueba, lo interesante es que lo hacen parecer como algo irresponsable, cada vez que le digo a alguien que José después de varios años ahora tiene un trabajo fijo, me contestan: “que bueno, porque tenemos responsabilidades”, y me pongo a pensar, ¿qué los hace pensar que José y yo no lo somos?

Decidí tomar esta decisión porque siempre he tenido un conflicto con ser congruente, hacer, pensar y sentir en un solo sentido, y darle un ejemplo a mis hijos, tener un trabajo en donde esto no se logra, nunca me haría sentir bien, era un conflicto bastante fuerte, no podía ver que en mi trabajo se hacían cosas incorrectas, llegar a casa a llorar por la impotencia de no poder hacer nada, y esperar a la quincena para cobrar mi sueldo y creer que hice mi parte y sentir consuelo por ello definitivamente no es para mí y tampoco lo es para José.  Muchos años atrás teniendo mi hija Sofía 5 años llevándola al preescolar, me vio derramar lágrimas y me preguntó porque lloraba, y le contesté que era porque después de dejarla en el colegio tenía que irme a trabajar pero que no quería llegar, entonces me lanzó la pregunta: ¿Y por qué vas, por qué no dejas tu trabajo y te buscas otro?, que una niña de 5 años te haga esa pregunta me hizo pensar después de dejarla en el colegio que es lo que Sofía estaba aprendiendo, qué le estaba yo enseñando de lo que implicaba tomar decisiones, y peor aún, sobre lo que implica un trabajo, una vocación.  Pasaron muchos años para que esa reflexión diera frutos y no fue sino hasta que años después al diagnosticarme Lupus y descubrir que era justo el ambiente y la tensión laboral lo que me desató las crisis de la enfermedad que tuve que poner en una balanza que mi prioridad era mi salud y mi vida y que arriesgarme implicaba que tenía que ser mucho más que resignada, también tenía que ser responsable.

Trabajando por nuestra cuenta hemos crecido a nuestros hijos, estudiaron siempre en escuelas privadas, nos compramos un carro del año y empezamos a pagar una casa, así como la renta de nuestra biblioteca en donde tenía mi consultorio y por supuesto nos íbamos de vacaciones.  Al no tener seguridad social siempre hemos acudido a médicos privados, mi enfermedad logró detectarse a tiempo gracias a ello, ya que en el Seguro Social tardarían 2 meses en entregarme los resultados para saber si tenía Lupus o no y al ver esto pensé en 2 meses puedo morirme, no pienso esperar y entonces salí a buscar un médico y en 2 días ya me encontraba en la ciudad de Mérida, con mis resultados en la mano de un laboratorio privado con el médico diciéndome, “Es Lupus”, y estoy segura que por eso sigo viva.

Rafa nace con una alergia a la proteína de la leche, solo podía tomar leche antialergénica, hace 11 años era muy difícil de encontrar, la teníamos que pedir a Monterrey y todo nuestro dinero se nos iba en ello, ¿cómo lo logramos? Cada que me lo pregunto miro que realmente somos increíblemente buenos José y yo, por que pudimos hacerlo. Igual que a muchas familias la economía del estado nos afectó, si tuviese que pensar en una causa que nos llevó a pasar por una situación económica complicada tal vez fue algo que muchos aun teniendo un empleo fijo viven y es la falta de planeación y administración económica, nunca hemos sido de gastar en cosas superfluas, pero no me compraría otra vez un carro del año teniendo ya uno terminado de pagar, y tal vez invertiría mi dinero, y no, no lo hice, pero si hay algo que pienso es que de todo se aprende y que a pesar de creer por instantes que había tomado malas decisiones al no tener un empleo fijo porque así me lo hacía sentir el mundo, ahora entiendo que esa no fue la mala decisión, que fue otra, así como mi terquedad de permanecer en Campeche e intentar por todos los medios que mis proyectos funcionarán ahí porque ahí hacían falta y se necesitaban, un lugar que no tiene potencial ni diversidad económica, y en donde las personas desgraciadamente en su gran mayoría trabajan para el gobierno, pero esos 15 años no se tiraron a la basura, el aprendizaje personal y profesional fue increíble y ahora veo los frutos.
Desescolarizar nuestras cabezas ha sido todo un proceso, construirnos y crearnos un estilo de vida de acuerdo a nuestros valores y convicciones ha sido complejo en medio de un mundo que ya no los aprecia, al menos muchos de los que nosotros tenemos. Somos muy religiosos, por cierto eso se lo debemos a nuestros hijos, somos muy ávidos del saber, nos gusta aprender, leer y conocer personas interesantes, también reconozco que somos muy selectivos, intentamos por todos los medios rodearnos de experiencias y personas ricas en sabiduría y buenos valores, en ese sentido si miro en retrospectiva muchos me podrán llamar tajante y definitiva pero no solo busco ser feliz, soy congruente y como psicóloga eso es algo que necesito para además así ayudar a las personas y agradezco enormemente la confianza de la gente que me pide ayuda y me siento orgullosa de saber que los acompaño y que puedo ver como sus vidas mejoran y yo crezco y evoluciono junto con sus procesos.

Rafael y Sofia han crecido mucho.  Sofía tiene ya 15 años, toma clases particulares de violín, y está a punto de presentar su examen para obtener su certificado de preparatoria, me cuenta que quiere estudiar 2 carreras, quiere ser psicóloga y también diseñadora gráfica, le gusta la ilustración, es una gran lectora, mucho más que yo y le gusta escribir y dibujar.  Rafa está por iniciar sus clases de batería y clases particulares de matemáticas, en este tiempo aprendió a nadar, y socialmente se desenvuelve de una manera sorprendente, la biblioteca nos ha dado la oportunidad de convivir y conocer a muchas personas diversas, increíbles e interesantes y eso le ha ayudado a reforzar su seguridad, sueña con ser un youtuber y paleontólogo, trabajamos en su caligrafía que es algo que le desespera y espero este año pueda entrar al fin a clases de teatro, siento observándolo en todo este tiempo que tiene mucho potencial, es histriónico y tiene una facilidad increíble para ponerse en el papel de un personaje, estoy segura que ahora que es mucho más seguro, lo logrará.

De  todos los beneficios de educar en casa, el mejor y más grande ha sido nuestra unión familiar, la relación entre Rafael y Sofía es sorprendente, se ayudan, y juegan juntos, Rafa literalmente le pide ayuda a su hermana y Sofía le enseña y lo cuida, ambos tienen responsabilidades en casa, y tenemos claro todos juntos que la economía es algo que nos incumbe a todos, cada vez que se compra o que quieren algo definitivamente hacemos una reflexión sobre su importancia y de cómo nos afectará a todos.  Al principio la convivencia no fue sencilla, esa sensación de creer que se pierde el tiempo, aun es difícil de superar, pasar por la parte de tener que decirle a las personas cuando te preguntan en qué año van tus hijos y a qué escuela asisten aun genera un poco de ansiedad, por suerte en Mérida, hay muchas familias haciendo homeschooling así que se van familiarizando con el término, para los que no saben y hay que explicar, creo que seguirán pensando que somos unos irresponsables y peor porque además trabajo por mi cuenta y tengo una biblioteca pero la autodisciplina y la autorregulación no es sencilla pero ahora lo estoy haciendo con mi familia, no lo hacemos solos y estoy segura que lo hemos logrado y vamos por mucho más.

Aqui puedes leer la primera parte Desescolarizando la vida y aquí la 3a. Parte Desescolarizando la vida (3a. Parte)

miércoles, 21 de marzo de 2018

Desescolarizando la vida

Pensé mucho en escribir este post, lo tenía pendiente, ya que mucha gente se asombra cuando digo que mis hijos ya no van a la escuela, ante tantos cambios en mi vida y lo drástica que siempre he sido, me atrevo a decir que de todas las decisiones radicales y riesgosas que he tomado esta ha sido la mayor.
Sin embargo no fue una decisión difícil, curiosamente hace un año nuestra vida dió un cambio de rumbo, mudarnos de ciudad con nuestros sueños y los mas de 3000 libros de la biblioteca ya era de por si para muchos una locura como casi todo en mi vida, así que viendo la riqueza de poder al fin construirnos nuestro propio estilo de vida adecuado a nuestros valores la consecuencia mas obvia era justo esa, desescolarizar a nuestros hijos y no nos arrepentimos ni un solo segundo de haberlo hecho.

Vamos apenas en nuestro primer año, era para mi como psicóloga angustiante ver lo que sucede con los niños y el sistema educativo, me conflictua siempre quejarme y no hacer nada, o peor aun resignarme y contradecirme, eso no va mucho conmigo y menos si ahora tengo que darle un ejemplo a otros seres que confían y creen en mi. Me he declarado muchas veces antisistema, mi último intento por ser normal, fue entrar a la Universidad a dar clases, tengo tanto que enseñar, y fue toda una aventura, mis alumnos repetían constantemente que jamás habían tenido una maestra como yo, pero esto no fue nunca un cumplido, algún día escribiré sobre esto, llegaron a decirme que los hacía pensar demasiado y que mi obsesión por la filosofía no les agradaba, en fin que la gran conclusión fue, que si la escuela era para mi un conflicto era muy lógico que no encajara como maestra, y sí, es muy probable que rompiera con muchos esquemas, y no podía ser la maestra que ellos esperaban, no como los demás, justo después de esa experiencia y lo que aprendí de mis alumnos, fue que decidí que no deseaba que mis hijos terminaran como ellos.

He tenido la adorable fortuna de tener un esposo con el que concuerdo en los ideales y valores, eso ha sido una enorme bendición y ahí estábamos José y yo ante este enorme reto, tomar la decisión de por fin hacernos cargo de la total educación de nuestros hijos.

Al principio lo mas duro es dudar de tu decisión pero confieso que esto sucede por que los que están a tu alrededor dudan de ti, aunque no te lo digan directamente, se lo dicen a tus hijos: "tu mamá no tendrá tiempo", "tu mama no es maestra" y a eso agréguenle que les cuestionen cuando los ven que están estudiando o que están aprendiendo, la presión se vuelve gigante.

Había leído mucho sobre la importancia de desescolarizar nuestras mentes y es real, concluimos José y yo que el secreto no era llevarnos la escuela a casa, pero nuestro problema es que él y yo habíamos crecido así y la escuela ya la llevábamos dentro, a pesar de que nos hemos resistido a seguir fiel a un sistema que no funciona y esto lo digo en general, ya que trabajamos por nuestra cuenta y eso no ha sido fácil, ahora me doy cuenta que no lo ha sido por que la escolarización mental nos lo ha dificultado, así que optamos por tomarnos un año para conocernos, descubrirnos y observarnos, hicimos una lista de prioridades.
Otro de los grandes motivos para esta decisión fue que nuestros hijos no podían acudir a las actividades extracurriculares que tanto amaban y disfrutaban y me atrevo a decir que eran justo esas actividades las que eran importantes, por que eran sus mejores habilidades ya no hablemos de intereses lo que ponían en practica y ¿no es justo de eso de lo que se trata la educación?, ahora pueden disfrutar de esas actividades y a pesar de que vivimos el punto mas crítico de nuestra economía pues estamos empezando de cero una vez mas, puedo decir que es el dinero mejor invertido y ya no siento la presión de pagar por una escuela que no les ayudaba a descubrir quienes son.

Tardé en darme cuenta, pero todo pasa en el momento justo, Sofía tiene 14 años y estudió hasta el 1o. de Secundaria, Rafael tiene 10 y estudió hasta el 3o. de Primaria, aunque no lo terminó. Me he documentado durante tantos años que la información no nos hacía falta, lo que necesitabamos era la seguridad, y reconozco que recobrar mi autoestima, mi seguridad no ha sido sencillo y tal vez esta decisión fue mi graduación.

Recuerdo cuando entró Sofía a la secundaria, fue de los momentos mas angustiosos que vivimos con la escuela, la cantidad de tarea era increible, Sofi toca el violín y en ese entonces estaba en la Orquesta Sinfónica Juvenial, los ensayos eran una tortura pues no tenía tiempo, hasta que un día la vi con su uniforme sin bañarse frente a la computadora a media noche haciendo tarea, y por una cuestión el trabajo se le borró y ha llorado amargamente, y fue que le dije: "esto ya no puede continuar, mañana mismo te saco de este colegio", y me contestó: "No quiero ser una fracasada, tengo que poder" y le dije que esto no se trataba de que si no podía era un fracaso, era que esto rebasaba lo normal y lo adecuado, que nadie cuerdo continuaría con esto por que el precio ni siquiera era el fracaso, era algo mucho mas valioso y que yo no estaba dispuesta a permitirlo. Agreguemos los problemas de Bullying que ya se dejaban ver en el colegio y cuando fui a hablar con la directora ella misma me recordó lo que yo ya sabía pero curiosamente pasó un año mas para que yo sacara a Sofía de la escuela, por que en ese momento lo que hice fue cambiarla de colegio, me dijo: "la escuela tiene un estandar que cubrir, pero yo se que para ti eso no es importante" y le contesté: "efectivamente lo mas importante es mi hija".

Muchas cosas han pasado en este  año, un nuevo hogar, una nueva ciudad, dejar todo atrás y empezar de nuevo, limpiar nuestras mentes y abrazar nuestra nueva historia, nuevos amigos, nuevas experiencias, 24 horas juntos como jamás lo habíamos vivido, recuerdo que cuando me diagnosticaron Lupus mi mayor miedo siempre fue no tener tiempo suficiente para estar con ellos y disfrutarlos, y eso se acabó, al fín puedo estar con ellos y puedo además compartir algo mucho mas que mi tiempo con ellos, puedo compartirles mi vida entera.

Gracias a los que han llegado hasta aquí leyendo esta pequeña reflexión de mi nuevo blog, he decidido iniciar de lleno la aventura y cerrar un ciclo, mi blog EN VOZ ALTA significó mucho para mi en varias etapas de mi vida, y ahora renovada y renacida estoy aqui dejándoles hoy un pequeño maullido.

De la página Cosas de Homeschoolers

Les comparto la imagen de un rompecabezas de 1000 piezas que justamente hoy terminamos de armar los 4 juntos, es un librero lleno de libros, para los que conocen nuestra historia sabrán que es muy significativo ya que representa literalmente nuestra historia para los que no la conocen todavía les cuento que fundamos una biblioteca hace 4 años, y vivimos justo en ella y fue por eso que nos mudamos, ya les contaré en otro momento.




Aqui puedes leer la 2a. y la 3a. Parte de Esta entrada
Desescolarizando la vida (2a. Parte)
Desescolarizando la vida (3a. Parte)

ESPIRITU AMURALLADO

 Hoy amanecí muy nostálgica, ver fotos me trae recuerdos y llena mi corazón de un sentimiento que ya a mi edad difícilmente se transforma en...